Vino tinto de Toro

 

JOVEN

Vista Guinda cubierto con intensidad de vivo brillo, en capa fina cárdenos amontados.
Nariz Primarios: frutos rojos, moras, grosellas y endrinas, también lácticos.
Boca Carnosidad, taninos dulces, pastosidad en el paladar y largo de recorrido.

 

TINTO ROBLE

Vista Rojo bermellón, intenso. Capa fina de tintes violáceos.
Nariz Compota de frutos rojos confitados, con especias dulces y fondo tostado.
Boca Densidad en el conjunto de la sensación rápida, con retronasal fresco, frutas y fragante.

CRIANZA

Vista Guinda medio, brillante y en capa fina granates.
Nariz Terciarios: Vainillas, tostados, regaliz, toffe y uva sobremadura.
Boca Bien estructurado, taninos resinosos sin pulir y retronasal especiado.

 

RESERVA

Vista Corazón de vino rojo rubí, en capa fina rojos - yodados.
Nariz Terciarios: maderas curtidas, cueros, hojarasca, cortezas de cítricos secos.
Boca Taninos pulidos, cremosidad y retronasal medicinal.

 

GRAN RESERVA

Vista Cereza teja muy brillante, en capa fina.
Nariz Terciarios, aceites balsámicos, medicinal, grasas reducidas, cacao y regaliz.
Boca Tacto terso, volumen compacto de largo recorrido y final fragante especiado

Existen dos subtipos de vinos tintos, en función de la variedad de uva tinta que predomine, pudiendo ser en los dos casos, vinos mono-varietales.

  • A ) Elaborados con la variedad autóctona de Tinta de Toro, cuyas características ampelográficas bien se asemejan al Tempranillo o Tinto Fino, pero que enclavada en la zona desde hace varios siglos la identifican con un nombre y personalidad propia y diferente a sus semejantes. Deberán contener al menos el 75 % de las uvas de esta variedad.

 

  • B) Elaborados con la variedad Garnacha Tinta, también conocida como Tinto Aragonés o Tinto  Navarro, enclavada en la zona desde hace siglos y que acompañaron a las gentes que repoblaron Toro procedentes de Aragón a finales del siglo XV tras la guerra de sucesión castellana. Los vinos elaborados deberán contener al menos el 85 % de las uvas de esta variedad.

En ambos casos, los vinos podrán ser;  jóvenes, tintos roble y con envejecimientos reglados tal y como se define a continuación:

La mención de criado, envejecido o madurado en “Roble” obedece a una demanda del consumidor, donde la bodega adapta el perfil de un vino a un proceso de crianza mixto en barrica y botella atendiendo a un riguroso seguimiento y control de la Denominación de Origen.
Utilización de la contra-etiqueta con mención “Crianza”, el vino deberá tener un mínimo de dos años naturales de los cuales y durante un período mínimo de seis meses habrá permanecido en barrica de roble.
Utilización de la contra-etiqueta con mención “Reserva”, el vino deberá tener un mínimo de tres años naturales, donde se someterá a un proceso de envejecimiento mixto en barrica de roble y botella. Se establece un período mínimo de doce meses durante los cuales el vino permanecerá en barrica de roble.
Utilización de la contra-etiqueta con mención “Gran Reserva”: el vino deberá tener un mínimo de cinco años naturales, donde se someterá a un proceso de envejecimiento mixto en barrica de roble y botella. Se establece un período mínimo de dieciocho meses durante los cuales el vino permanecerá en barrica de roble.