Elaborados con la variedad autóctona de Tinta de Toro, cuyas características ampeleográficas bien se asemejan al Tempranillo o Tinto Fino, pero que enclavada en la zona desde hace varios siglos la identifican con un nombre y personalidad propia y diferente a sus semejantes.
Utilización de la contraetiqueta con mención “Crianza”, el vino deberá tener un mínimo de dos años naturales de los cuales y durante un período mínimo de seis meses habrá permanecido en barrica de roble.
Utilización de la contraetiqueta con mención “Reserva”, el vino deberá tener un mínimo de tres años naturales, donde se someterá a un proceso de envejecimiento mixto en barrica de roble y botella. Se establece un período mínimo de doce meses durante los cuales el vino permanecerá en barrica de roble.
Utilización de la contraetiqueta con mención “Gran Reserva”: el vino deberá tener un mínimo de cinco años naturales, donde se someterá a un proceso de envejecimiento mixto en barrica de roble y botella. Se establece un período mínimo de dieciocho meses durante los cuales el vino permanecerá en barrica de roble.
La mención de criado, envejecido o madurado en “Roble” obedece a una demanda del consumidor, donde la bodega adapta el perfil de un vino a un proceso de crianza mixto en barrica y botella atendiendo a un riguroso seguimiento y control de la Denominación de Origen.
