Mariano García: “Los vinos de Toro son hoy vinos que emocionan”

Unos días antes de ser pregonero de la Fiesta de la Vendimia de Toro, hablamos con el bodeguero Mariano García sobre sus sentimientos hacia la D.O. Toro, las particularidades de los vinos, el pasado, el futuro y su experiencia en la zona que cumple dos décadas.

¿Qué significa para usted ser pregonero de la Fiesta de la Vendimia de Toro?

Una gran satisfacción por la confianza que siempre he tenido en el potencial de Toro para elaborar grandes vinos. Además, coinciden los 30 años de la Denominación de Origen y los 20 de la primera añada de nuestro vino San Román.

Es gratificante comprobar como en estos años se consolidan los proyectos familiares en Tudela de Duero, Mauro, y Toro, San Román, al mismo tiempo que ponemos un pie en Ribera del Duero con nuestra tercera bodega: Garmón Continental.

Viñedo viejo y diversidad de suelos

¿Qué tiene de especial esta zona?, ¿cuáles son sus mayores valores?

Es una tierra generosa por sus gentes y viñedos, donde los vinos derrochan intensidad, fruta y carácter, con una regularidad mantenida en el nivel de calidad de las añadas difícil de conseguir en otras regiones.

En Toro converge el potencial de unos viñedos en vaso maduros de bajos rendimientos con una rica diversidad de tipos de suelo según municipios. La dureza del clima y un moderado estrés hídrico hace que la cepa sufra, las raíces profundicen y los vinos adquieran una equilibrada concentración de aromas y taninos.

¿Por qué decidió comenzar un proyecto aquí?

Para diversificar nuestro desarrollo en Castilla y León decidimos apostar por otro lado del tablero en unos años en que Ribera del Duero ya empezaba a ser muy conocida. En los 90, Toro era todavía una gran desconocida.  Una comarca tradicional con pocas bodegas elaboradoras y sin el reconocimiento y la valoración del mercado. Salía mucha uva fuera de la D. O y arrastraba el sambenito de la rusticidad.

Compré viñedos viejos e intenté aportar una visión diferente en el manejo de la viña y la bodega. Tenía claro el potencial del suelo y la variedad para hacer vinos más frescos, distinguidos y actuales.

 

¿Cómo fueron los comienzos?, ¿cómo ha cambiado la D.O. desde entonces?

En 1997 cuando elaboramos la primera añada en Toro había dos cooperativas y seis bodegas. Hoy son 63. A partir del año 2000 con la llegada de inversores, nuevas marcas y grupos procedentes de Rioja, Ribera y Francia en su mayoría, se produjo el gran boom y Toro se convirtió en territorio de acogida.

Ese puede ser el cambio cuantitativo más evidente, pero el salto cualitativo no ha sido menor con una evolución hacia la calidad, la diferenciación y la conservación del patrimonio vitícola.

¿Qué tal le han tratado durante todos estos años?

Desde el principio me he sentido muy bien acogido y no he encontrado ninguna traba para desarrollar un proyecto como San Román, con 14 personas trabajando actualmente, 100 ha de viñedo propio y 300.000 botellas comercializadas en más de 50 países.

La autenticidad de la D.O. Toro

¿Cuál es su percepción de los vinos de Toro en la actualidad?

Gracias a ese gran salto cualitativo, los vinos de Toro son hoy vinos que emocionan. En función de la filosofía de cada elaborador, cada vino encuentra su lugar en el mercado. Fuera de España son apreciados y valorados con menos prejuicios que en el ámbito nacional.  

Hay que conjugar el potencial de lo autóctono con una innovación respetuosa que reivindique la originalidad de nuestros terruños como base de la complejidad de nuestros vinos. Y cuidar el buen entendimiento entre bodegas y viticultores.

¿Qué futuro le vaticina a la D.O. y qué desearía?

Si queremos calidad y personalidad, por costes y rendimientos, la D.O debe enfocarse hacia vinos con valor añadido. Personalmente apuesto por la inclusión de otras variedades y por no olvidarnos de los blancos.

Las estrategias de comunicación y promoción deben ayudar a que los vinos de Toro se conozcan más y mejor tanto dentro como fuera de España.

92 vinos de la D.O. Toro, seleccionados para el Salón de los Mejores Vinos de España

Guía Peñín ha convocado únicamente a los vinos valorados con 90 o más puntos en la recién publicada edición 2018

Un total de 92 vinos de 46 bodegas de la D.O. Toro ha sido convocado para participar en la próxima edición del Salón Guía Peñín de los Mejores Vinos de España, un encuentro único que mostrará al sector nacional e internacional el gran valor del vino español y, en particular, de esta Denominación de Origen.

La XVIII edición del Salón mantiene su apuesta por la calidad y la segmentación seleccionando solo aquellos vinos que han obtenido 90 o más puntos en la Guía Peñín de los Vinos de España 2018, de entre las más de 11.500 referencias catadas para esta edición del manual.

La segmentación será la clave del Salón que ofrecerá a los profesionales la disposición de bodegas según la puntuación de sus vinos: Vinos del Podio (de 95 a 100 puntos), Vinos Únicos (93 y 94 puntos) y Vinos Excelentes (de 90 a 92 puntos).

Nueva sede y nuevo horario

Guía Peñín cambia de escenario y se traslada al pabellón 2 de IFEMA de Madrid, un espacio que permitirá la segmentación de bodegas por categorías y el aumento del aforo de visitantes. Además, amplía su duración: el lunes 23 de octubre, los asistentes podrán acceder desde las 12.00 hasta las 20.00 horas, ininterrumpidamente, y, el martes 24, abrirá de 11.00 a 15.00 horas.

El XVIII Salón de los Mejores Vinos mantendrá el formato de mesa de cata profesional, imagen unificada de bodegas y asistencia de profesionales nacionales e internacionales de perfil comprador y prescriptor.

 

 

Ferrán Centelles escribe sobre los vinos de Toro

Hace unos días se publicó un artículo escrito por el sumiller español Ferrán Centelles, quien colabora con la crítica y Master of Wine inglesa Jancis Robinson, sobre los vinos de Toro: Su historia, evolución e impresiones actuales.

Ante la imposibilidad de compartir el artículo completo (la revista es sólo para suscriptores), hemos querido resumir y traducir algunos fragmentos del artículo que esperamos sean de vuestro interés.

Ferrán Centelles comienza hablando de la historia de la Denominación de Origen, que este año celebra su 30 aniversario, y de la importancia de los vinos de Toro durante la Edad Media. Hace referencia al escrito del Rey Alfonso IX de León “tengo un Toro que me da vino y un León que lo bebe”, del que ya hemos hablado en nuestras redes sociales en numerosas ocasiones.

Centelles también recalca que en 1913 ya había y documento oficinal del Departamento de Agricultura en el que se mencionaba la Denominación (¡gracias por recordar este dato!); aunque el reconocimiento murió con la Guerra Civil.

Con respecto a los viñedos, el sumiller pone en valor que hoy en día aproximadamente el 60% están plantados en pie franco debido a que los suelos arenosos previenen el ataque de la filoxera. Estos suelos, sin embargo, se combinan con distintos porcentajes de arcilla, caliza y canto rodado.

El 80% del viñedo de Toro está plantando en vaso, 1.200 de las 5.500 Ha. de la superficie plantada son cepas de más de 50 años, aunque también existen cepas de más de un siglo. Esto significa que los rendimientos son de los más bajos de España, unos 3.500 kg/Ha.

Ferrán explica que las características descritas anteriormente favorecen un potencial de la uva muy alto y una gran concentración. Reconoce que esperaba algunos desequilibrios en los vinos debido a la alta graduación y concentración, pero finalmente se encontró con que la mayoría de los vinos han sabido expresar una gran carga frutal.

Una de las puntualizaciones que nos han resultado interesantes es que el sumiller explica que los vinos de Toro le han obligado a dar lo mejor de él como catador, ya que la Toro  es una Denominación de Origen con identidad propia y todos los vinos comparten un hilo conductor basado en lo explicado anteriormente.

La mayoría de los productores, dice Centelles, aplican técnicas de micro-oxigenación para suavizar los taninos, también están reduciendo el tiempo de maceración de la piel durante la fermentación para buscar más suavidad.

Tras unas breves explicaciones sobre las variedades de uva de la región, Ferrán destaca algunos vinos que se han sorprendido por su relación calidad – precio, por la presencia de la Garnacha y por supuesto por su calidad.

Termina el sumiller agradeciendo la colaboración del equipo del Consejo Regulador de Toro y en especial del director técnico, Santiago Castro, quien le acompañó durante la cata de más de 50 vinos.

Misión inversa con importadores suizos

A mediados del mes de mayo el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Toro tuvo el placer de recibir a una delegación de importadores y periodistas suizos en misión inversa.

Esta iniciativa supone un cambio de estrategia en la promoción internacional, ya que en lugar de que las bodegas lleven el vino de Toro a las ferias internacionales se ha optado por traer a los distribuidores extranjeros a Toro para que puedan descubrir de primera mano la cultura del vino única que existe en esta región. El objetivo final es conseguir una mayor fidelización de los importadores enamorándolos de la tierra toresana.

Los importadores tuvieron la oportunidad de visitar los principales monumentos históricos de la ciudad zamorana, empapándose de su cultura, gastronomía y patrimonio. También pudieron pasear por viñedos centenarios, para conocer la viticultura toresana, y visitar la Bodega Histórica del vino de Toro y la bodega del Consejo Regulador, donde pudieron degustar de vinos de hace más de 15 años.

Después se organizó un showroom en el que participaron 16 bodegas de la Denominación de Origen para dar a conocer sus productos a los importadores, que cataron los vinos y se interesaron por la elaboración de los mismos. Después del showroom cada uno de los importadores pudo visitar las bodegas que más le habían interesado, para descubrir más de cerca el viñedo, la elaboración y sus vinos.

Felipe Nalda, presidente del Consejo Regulador de la D.O. Toro, se muestra optimista con los resultados de esta iniciativa, que parece que ha tenido buena acogida entre los visitantes. La acción ha sido de gran importancia para la Denominación de Origen ya que Suiza, junto con Alemania, es de los mercados más importantes de vino de Toro.

El Consejo Regulador ha planteado otras dos misiones inversas para este año: una desde  Japón y otra desde Estados Unidos, con la intención de consolidar el vino de Toro en terceros países, pero sin perder de vista el mercado nacional ni el comunitario.

Vintorock: Un 30 aniversario a ritmo de rock

Los próximos días 23 y 24 de junio se celebrará en el campo de fútbol municipal de Toro el festival de música rock y punk Vintorock. El festival ha sido organizado con el apoyo del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Toro como  parte de las actividades de su 30 aniversario y con la colaboración del Ayuntamiento de la ciudad zamorana.

Vintorock presenta un cartel atractivo con la participación de grupos muy potentes del panorama del rock español e internacional, como los italianos Talco, el grupo sevillano de rap metal Narco y Boikot, uno de los grupos de punk más notorios en el panorama nacional.

La organización espera que el Vintorock se convierta en el festival más importante de este verano en Castilla y León, ya que nace con vocación de continuidad y con la intención de consolidarse como un referente tanto mundial para los amantes del rock alternativo.

El cartel del día viernes 23, coincidiendo con la noche de San Juan, está formado por:

  • Cruce de Caminos
  • Sons of Aguirre
  • Sinaia
  • Free City
  • Porco Bravo
  • Desakato
  • Porretas
  • Def Con Dos

El sábado 24 empezará con una sesión vermú en la Plaza Mayor de Toro a cargo de Poncho-k y Puraposse y después continuará en el campo de fútbol con:

  • A mamarla!
  • El Ultimo Ke Zierre
  • Los Gatillazo
  • Narco
  • Boikot
  • Talco

Al ser un festival de dos días, se habilitará una zona de acampada para aquellos que deseen asistir a todos los conciertos. El bono de acampada más la entrada al festival los días cuesta 30€, aunque también es posible comprar las entradas por separado, todo a través de la página oficial del evento a la que puedes acceder pinchando aquí.

Despedida a Luis Mateos, pilar del vino de Toro

Mediante este comunicado, queremos transmitir nuestro más sentido pésame a la familia, amigos y allegados de Don Luis Mateos, que falleció el pasado 19 de junio a los 97 años de edad.

Luis Mateos ha sido un pilar fundamental del vino de Toro y uno de los pioneros de nuestra Denominación de Origen. Una vida dedicada al vino que recordamos con todo el cariño y respeto que se merece.

Casi un siglo de vida dedicada al vino

Luis Mateos nació en 1920 en Molacillos, pequeño municipio de la provincia de Zamora. Siendo joven se instaló en Toro, en una época en la que los vinos de la región se consideraban demasiado potentes para los gustos del consumidor.

Sin embargo, Mateos supo ver el gran potencial que ofrecía la Tinta de Toro y empezó a embotellar sus vinos 20 años antes que el resto de bodegas de la zona, demostrando con posterioridad el gran potencial de los vinos de Toro para sobrepasar el paso del tiempo, con elegancia y sutileza.

En 1942 fundó su primera bodega y comenzó vendiendo vino a las milicias del campamento de Monte la Reina;  poco a poco fue expandiendo su comercialización a toda España.

En 1998 la bodega Luis Mateos pasó a denominarse Marqués de olivara y a día de hoy la bodega sigue en funcionamiento.

Toro, una Denominación de Origen con vocación exportadora

Recientemente se han publicado los datos del informe anual sobre el mercado de los vinos con Denominaciones de Origen de Castilla y León para el 2016, elaborado por Nielsen, y que fue presentado el 17 de mayo por la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León.

Dicho informe trae buenas noticias para la D.O. Toro, al consolidarla como la Denominación de Origen de Castilla y León que destina al mercado exterior un mayor porcentaje de su producción, es decir, la denominación de origen con mayor “vocación exportadora”.

Durante el pasado año 2016 el conjunto de bodegas de la D.O. Toro destinaron el 36% de su producción a la exportación, lo que ha supuesto un 35% del total del valor de comercialización de sus vinos.

La mayor parte de los vinos exportados son tintos, y los destinos con mayor demanda son Estados Unidos, Alemania, Suiza, Holanda, Bélgica, China, Reino Unido, Dinamarca, México y Francia. Las previsiones futuras de Nielsen destacan a Estados Unidos y China como los destinos más importantes a tener en cuenta los años siguientes.

El 64% de la producción restante de la D.O. Toro se destina al mercado nacional, principalmente a las zonas de Madrid y centro, aunque sus ventas están bastante equilibradas por todo el territorio español.

Otra buena noticia que el informe deja para el vino de Toro es un aumento en su cuota de mercado, lo que sitúa a la D.O Toro en la cuarta por volumen de ventas de vinos con Denominaciones de Origen de Castilla y León. Si hablamos de tintos, la cuota de D.O Toro es aún mayor, situándose la tercera de las Denominaciones de Origen de Castilla y León.

Además, la cuota general en el mercado del vino tranquilo del conjunto de D.D.O.O. de Castilla y León ha alcanzado el 24,3%, un máximo histórico que consolida a los vinos castellanos y leoneses en el panorama nacional. Este aumento se debe principalmente al incremento en las ventas de tres Denominaciones de Origen: Toro, Ribera del Duero y Bierzo.

Oscar Díez, creador de ‘wine-mixology’… y toresano

¿Cómo surgió la idea de elaborar cócteles con vino?

La verdad es que ha sido una trayectoria muy lógica, la idea no surge,  evoluciona con el tiempo. Crecí en los negocios de bar y restauración familiares, viendo cocinar a mi madre con infinidad de vinos, aprendiendo de mi padre a servir los grandes Tintos de Toro, o por ejemplo, ayudando a mi manera a mi padre a preparar las míticas limonadas de las Fuentes de Vino en la antigua Plaza De Toros de Toro. La lógica hace que al evolucionar e interesarme por la coctelería y su historia, me de cuenta que los vinos son el ingrediente más antiguo de la coctelería, de ellos parten las primeras mezclas.

Tengo que agradecer a la DO Toro, y que apoyaran una propuesta y ser así  la primera Denominación de Origen en estar presentes en un Congreso Internacional de Coctelería como fueron “Mix and Shake” o “Fibar” o recientemente en la Seminci, que hacen más fácil compartir y comunicar wine-mixology con Vinos de Toro.

¿Por qué con vino de Toro, qué le aporta a los cócteles?

Los vinos de Toro, concretamente elaborados con Tinta de Toro y en el caso de los jóvenes, aportan frescura en forma de fruta fresca, naturaleza viva, aromas verdaderos. Aunque si usamos vinos con barrica o incluso grandes reservas, lograremos gran complejidad, contundencia y una explosión controlada de sabores, a la temperatura deseada, jugando con una amplia gama de notas. Notas que mezcladas razonadamente crean otra manera de disfrutar el vino. Por no hablar de la cantidad de polifenoles y antioxidantes naturales que aportan a nuestra mezcla.

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¿Desde cuándo se elaboran combinados con los vinos de la zona?

Es sabido y hay datos del gran historiador toresano, José Navarro Talegón, que en la edad media en las bodegas toresanas se “arreglaban” los vinos estropeados. Se pagaban unos impuestos u otros más bajos por litros de vino, los estropeados pagaban menos. Incluso se hablaba del arte de “arreglar” o “remostar” vinos picados.

Muy apreciadas eran los llamados vinos de hierbas o Hipocrás, a base de mezclas de vino tinto, agua, miel y especias; o vinos Clarea a base de tinto y blancos, su intención era primero la de suavizar los duros vinos de la época y segundo conservar el vino.  Más bien eran considerados alimento. El Cardenal Cisneros (1436-1517) hacía llegar vino de Toro a Toledo, que mezclaba con uvas pasas majadas y reposadas durante la noche para desayunar a la mañana siguiente. No nos olvidemos de las famosas lías maceradas en agua para conseguir un refresco con sabor a vino. Historias, mezclas, anécdotas y leyendas hay muchas, que afirman que el vino antes de disfrutarlo solo, se consumía mezclado.

En líneas generales, ¿son más apetecibles los cócteles con vino tinto o con blanco? ¿Por qué?

Los cócteles y en este caso los cócteles con vino, son como la música, hay una mezcla para cada momento. Así, a priori, los blancos que podemos por lógica pensar en recetas más frescas y hacía las frutas blancas o amarillas, los podemos especiar con canelas, hinojos, usar un verdejo para una base de Bloody Mary o  incluso elaborar cócteles calientes con blancos. De igual manera que los vinos tintos se nos antojan más cálidos, especiados, podemos disfrutarlos muy fríos.

Recientemente ha estado en el Basque Culinary Center impartiendo a los alumnos del Máster de Coctelería Moderna un curso de wine-mixology, ¿qué destacaría?

Si, es el tercer año que colaboro en el BCC, en el primer curso reglado universitario de coctelería y ser docente es un honor y más representando a mi tierra, la DO Toro y poder explicar y compartir que somos pioneros en redescubrir la coctelería con vino a la que denomino ‘wine-mixology’.

Lo que me llama la atención, es la sorpresa de un reducido número de inquietos y preparadísimos alumnos seleccionados por estrictos criterios, muy abiertos y receptivos, que en cuanto les explicas e introduces en el vino y sus mezclas, de inmediato se apasionan y comienzan a compartir sus ideas, destapando algo desconocido y tabú hasta hace bien poco, como son las mezclas con Vinos Tintos. Ha sido muy gratificante y aprovechando los medios técnicos e instalaciones del BCC, se pueden hacer maravillas.

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¿Cree que ‘wine-mixology’ es una buena forma de acercar el vino a los jóvenes, por qué?

Así es, ‘wine-mixology’ pretende acercar el vino a los jóvenes (y no tan jóvenes), de una manera responsable, llamando su atención en forma de vistosos cócteles, presentaciones atrevidas, maridajes arriesgados, combinaciones de baja graduación alcohólica y mezclas muy saludables.

El vino ha sido durante los últimos años una bebida muy seria, parece que ahora se quiere transformar esa imagen con packings, botellas y etiquetas de vino muy modernas, incluso vinos pre-mezclados como sangrías y vinos aromatizados o incluso vermuts. El porqué es muy sencillo, a los jóvenes nos gusta romper las reglas, rompamos la clásica manera de disfrutar del vino.

Óscar Díez es bartender y director de ‘wine-mixology’, así como brand ambassador de Ginabelle Gin. Hostelero de nacimiento, fue ganador de varios premios de coctelería nacional y en la actualidad es ponente en distintos congresos de Vino y Coctelería Internacional como Tales of the Cocktail,  Fibar, Mix And Shake, Prowine, BBC Good Show Food, etc.

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Luis Gutiérrez: “El que se pueda diferenciar ahora tiene un valor añadido y una ventaja competitiva”

Aprovechando la visita de Luis Gutiérrez, crítico de los vinos españoles, argentinos y chilenos para la reconocida publicación estadounidense The Wine Advocate (Robert Parker) hemos querido conocer, un año más, sus primeras impresiones y ahondar en otros asuntos sobre el mundo vinícola.

¿Podría ofrecernos una primera valoración de los vinos y añadas que ha catado?

Se nota el carácter de las añadas. La 2013 un poco más fría, fresca, a lo mejor irregular, donde se muestra el que trabaja bien. 2014 es más homogénea y 2015 más caliente y madura. En el año 2015 hizo bastante calor y hubo poca agua, menos problemas que en 2013, y los vinos son más homogéneos. A mí personalmente me gusta que las añadas marquen los vinos.

¿Ha encontrado la D.O. Toro su propio estilo?

Aquí lo que te da ya naturalmente el sitio es potencia, así que hay que busca el equilibrio. No se puede generalizar, pero veo que aún hay bastantes vinos con bastante alcohol, maduros, con madera marcada y creo que ahora la gente quiere vinos más bebibles. Pero lo principal es que estén equilibrados.  Cada uno debe hacer lo que a ellos les guste, lo que les guste a sus clientes y lo que da su viñedo.

¿Realmente se valoran las variedades autóctonas?

Yo creo que sí, lo estoy viendo. Se está trabajando por recuperar la diversidad de variedades que hay en España, que es tremenda.

¿Qué opina del ensamblaje de Tinta de Toro y Garnacha?

Me suele gustar el ensamblaje, los vinos varietales son casi un invento moderno. Antiguamente en los viñedos había mezcla de variedades y tenían más tiempo para experimentar con el método prueba- error. Creo que hay que mirar más al pasado, sobre todo con el conocimiento que tenemos ahora, y creo que la mezcla de variedades suele funcionar mejor. Veo complicado que una variedad sea suficientemente completa para hacer un vino varietal (salvando excepciones). Creo que a la Tinta de Toro le viene bien la Garnacha porque le aporta frescor y cierta fluidez, aunque esto no es una fórmula.

En los últimos años cada vez se elaboran menos vinos reservas y grandes reservas, ¿cree que se debería seguir apostando por hacer grandes vinos de guarda?

Es importante, si quieres hablar de grandes vinos, que una zona no sólo tenga vinos para consumo inmediato, sino que tengan un potencial de mejorar en la botella. También por lo que comentaba de la diversidad. Obviamente es un esfuerzo para todos pero creo que ese tipo de vinos son importantes. Hay un interés por la tradición, por la vuelta al pasado, los vinos tradicionales, los vinos clásicos… No todo el mundo, pero hay un cierto interés. Al final todo es una pirámide y hay una base de vinos más sencillos hasta llegar a vinos más complejos y con más ambición, que son los que van abriendo el camino para el resto. Esta jerarquía contribuye también a que hable y se conozca una zona.

Luis Gutiérrez cata en la D.O. Toro 

¿Qué busca en la actualidad el consumidor y, más concretamente, el consumidor estadounidense?

Yo creo que el consumidor lo que busca es diferenciación, la gente se ha cansado de que todos los vinos se parezcan unos a otros. Prima la personalidad frente a ser más homogéneo y parecido a lo demás. El que se pueda diferenciar ahora tiene un valor añadido y una ventaja competitiva.

Se están haciendo fuertes campañas de promoción para llegar a los llamados ‘millenials’, ¿qué busca este tipo de público?

Creo que la gente joven busca precisamente eso, vinos más frescos, que tengan personalidad, se diferencien, que sean fáciles de beber, agradables, que no te agredan, que no te arruinen… Y para mí es muy importante que la gente joven entre al mundo del vino. En España es catastrófico que la juventud no beba vino. Yo veo fuera que el vino está de moda, en Argentina, en Estados Unidos, en Copenhague, en Asia están empezando… Y aquí asustamos mucho a la gente joven.

Desde su punto de vista, ¿qué acciones de promoción favorecerían el consumo de vino?

Creo que es más importante que la gente lea en redes sociales cómo te emocionas con un vino de una zona a que te gastes un montón de campañas en publicidad, sobre todo si los vinos no acompañan. La promoción debe ir con los vinos. Lo que es importante para enganchar a los consumidores es que conocieran el paisaje, el campo, que conocieran los viñedos y que vean que eso se traduce en lo que hay en la botella. Pero sé que es muy complicado. Tenemos muchos viñedos espectaculares y una diversidad tremenda en España y creo que a la gente le enganchas más por el lado de historias y emoción que describiendo de qué color es el vino.

¿Qué recomendarías a los productores de la región?

Que hagan el vino que ellos sientan, que a ellos les guste, que represente su tierra, que represente sus variedades, la añada y que el vino sea lo que pone en la etiqueta: un sitio y un año. Pero sobre todo que hagan lo que a ellos les gusta y con lo que se sientan cómodos. Hay suficiente público para distintos estilos, gamas, precios… Cada uno tiene que intentar encontrar su sitio y no intentar hacer todos lo mismo, intentar buscar una fórmula o una receta. Que sean todos los vinos iguales es lo que hace que todo sea muy parecido y termines aburriéndote.

Felipe Nalda Álvarez: “Debemos estar equiparados con el resto de Denominaciones de Origen en España”

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Apenas una semana después de su nombramiento como presidente de la Denominación de Origen Toro, Felipe Nalda Álvarez ofrece sus impresiones sobre la situación del vino de Toro en el panorama vinícola y las líneas a seguir en un futuro inmediato.

Después de 17 años en Toro, ¿qué ha supuesto para usted ser presidente de la Denominación de Origen?

Ha sido inesperado. Cuando vine de la Rioja hace  17 años me enamoré de la zona, bueno y no sólo de Toro, sino también de una toresana, con la que tengo dos hijas. Puede parecer raro que un riojano sea presidente de la D.O. Toro pero la verdad es que también me involucré mucho con este proyecto, con esta Denominación, tanto a nivel individual en bodega, como en conjunto. Creo recordar que desde el principio he formado parte del comité de cata y en cinco ediciones he estado encargado de las ferias del Vino de Toro. Cuando más tarde en los Consejos Reguladores hubo que crear un comité de calificación, formé parte de él desde su instauración, hasta la fecha porque hay una incompatibilidad de cargos.

¿Qué es lo que más le gusta de la región?

Lo del viñedo no hace falta ni decirlo, es uno de los viñedos con la edad de plantación más antigua de España, que por sus condiciones de tipo de suelo y climatología libró epidemias como la filoxera. Y curiosamente, aunque se diga que el castellano es un poquito seco, en Toro es todo lo contrario, el toresano me conquistó desde el principio e hice muchos amigos, los cuales me enorgullezco de tener a día de hoy.

Con respecto a su labor en el Consejo Regulador de Toro, ¿cuáles son las líneas más inmediatas en las que trabajar?

Hay que trabajar mucho la venta, la comunicación y la publicad, pero no hay que dejar de lado el producto, que es lo principal. Lo primero que hay que tener es una normativa clara, consensuada y actualizada que englobe todos los puntos, tanto técnicos, como de producción, que va a ser lo más sensible, con respecto a las ampliaciones o limitaciones. Debemos estar equiparados con el resto de Denominaciones de Origen en España y mirar por qué a ciertas personas o sectores, el vino de Toro les resulta desconocido. Ampliar gamas o incluso ampliar variedades, personalmente, no creo que sea la prioridad; pero sí es una prioridad escuchar al conjunto y ver si ciertas cosas pueden cambiar. Tenemos que abrirnos a la lógica y, por qué no, un poquito al riesgo.

Insiste mucho en el asunto de la comunicación y publicad, ¿ve una carencia en este sentido?

Muy grande, porque en la comercialización cada uno es responsable individualmente de la venta. Por ejemplo, si ponemos a un hombre en la calle con un bolígrafo y un papel, pero no le damos publicidad, catálogos o una marca por detrás que lo ampare, se va a ver muy limitado. Toro tiene una cuota de mercado muy lejana a la de otros Consejos Regulares. En ciertos sectores, sobre todo especializados, el vino de Toro está muy bien considerado pero ahora hay un público emergente de gente joven que se preocupa por el vino, por investigar, por conocer… Tenemos que captarlos. Esto es una labor de conjunto, una sintomática a nivel global, de España, no sólo de Toro.

¿Y en cuanto a internacionalización?

A corto plazo, hablamos del año que viene,  dado que esa partida está presupuesta, aceptada y subvencionada y avalada, en ese aspecto seremos continuistas. Hay que decidir si se repite Estados Unidos, o se abren otros países como Suiza, así como invertir en misiones inversas.