El compromiso con la calidad
conlleva al cumplimiento de una rigurosa normativa vigente,
que dicta el Reglamento por el que se rige la Denominación
de Origen Toro. Este reglamento contempla todo el proceso con
normativas específicas que van desde la implantación
del viñedo y sus prácticas culturales hasta la
comercialización del producto embotellado; detallándose
en cada caso normas de calificación de producto amparado,
de etiquetado, de vendimia, de producción y de expedición
de producto, etc. siendo en su conjunto las que nos garantizan
el origen y certificación del producto.
Los vinos tintos se elaboran principalmente con la variedad
Tinta de Toro, buscando siempre el grado de madurez necesario
para
obtener vinos donde el equilibrio de sus componentes redunden
en la notable calidad de los vinos.
La uva despalillada se encuba en depósitos donde fermentará en
presencia de los hollejos durante un tiempo que dependerá del
tipo de vino a obtener. Así los vinos jóvenes tendrán
encubados más cortos y los vinos destinados a envejecimiento
en barricas de roble bordelesas tendrán maceraciones más
largas, extracción que la barrica domesticará con
el paso del tiempo potenciando la longevidad de los mismos.
Dadas las excepcionales condiciones climatológicas que
se prestan en la zona, la variedad Tinta de Toro madura temprano,
esto da la oportunidad para que las bodegas elaboren además,
vinos por el sistema de maceración carbónica (encubado
de racimos enteros), estos vinos fragantes, frescos y aromáticos
se empiezan a comercializar a partir del mes de noviembre, dentro
del mismo año de la recolección de la uva. |